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Consejos de nutrición para controlar las náuseas

Las náuseas y los vómitos son efectos secundarios comunes del tratamiento contra el cáncer por diversas razones. Las náuseas tienden a ser más comunes que los vómitos. Es importante intentar determinar la causa de las náuseas y/o los vómitos para controlarlos mejor. Es importante que trabaje junto con su equipo de atención médica para sobrellevar estos efectos de la mejor manera. Los siguientes son algunos consejos y pautas para ayudar a controlar las náuseas y los vómitos:

Tome medicamentos contra las náuseas según lo prescrito por su proveedor de atención médica.

  • Es importante que tome los medicamentos contra las náuseas según lo prescrito.
  • No espere a que comience a sentir náuseas para tomar el medicamento.
  • Es mejor intentar controlar las náuseas con medicamentos para permitir una alimentación constante y una nutrición óptima.
  • Llame a su proveedor de atención médica si está tomando el medicamento según lo prescrito y no le proporciona ningún alivio. Es posible que se necesite un medicamento diferente.
  • No tome medicamentos de venta libre ni suplementos sin hablar primero con su equipo de atención médica.

Lleve un registro de cuándo ocurren las náuseas para determinar las causas y las tendencias.

  • Algunas náuseas pueden estar directamente relacionadas con la quimioterapia.
  • Es beneficioso saber cuánto tiempo después de la quimioterapia comienza a sentir las náuseas. A veces se sienten de inmediato y otras veces el inicio se retrasa.
  • Hacer un seguimiento de las náuseas puede ayudarle a identificar otros desencadenantes o causas de las náuseas.
  • Descargue la Aplicación de Salud de Blood Cancer United para ayudarle a hacer un seguimiento.

 Mantenga los olores al mínimo.

  • Los olores pueden provocar náuseas, por lo que es mejor elegir alimentos con poco o ningún olor, como avena, cereales, frutas enlatadas, batidos y smoothies.
  • Al preparar alimentos en casa, opte por alimentos con tiempos de cocción cortos y un olor mínimo, como panqueques, huevos revueltos, sopa recalentada u otros alimentos preparados que solo requieren recalentamiento.
  • Los alimentos fríos y a temperatura ambiente suelen tener menos olores que la comida caliente.
  • Evite cocinar alimentos que requieran tiempos de cocción prolongados, como guisos, carnes y comidas cocinadas a fuego lento.
  • Pida a amigos o familiares que cocinen estos alimentos en un lugar alternativo, como la cocina de un vecino.

Coma varias comidas pequeñas o meriendas durante el día.

  • Comer porciones pequeñas 5 o 6 veces al día, en lugar de 2 o 3 comidas grandes, puede ayudar a controlar las náuseas. Esto evita que el estómago se vacíe demasiado y previene el exceso de ácido estomacal.
  • Mastique muy bien todos los alimentos; el proceso de digestión comienza en la boca.
  • Tenga a la mano meriendas suaves y sin olor para comer fácilmente. Algunos ejemplos son galletas saladas, queso, frutas enlatadas, yogur, pan tostado, papas, arroz y pasta.
  • No todos los alimentos son apetecibles para todos. La clave es encontrar los alimentos que usted tolere bien y abastecerse de ellos.

Cree un ambiente relajante para comer y merendar.

  • Las temperaturas más frescas suelen ser mejores para controlar las náuseas. Intente utilizar un ventilador o un ventilador de techo.
  • Escuchar música suave y relajante o ver un programa de televisión relajante pueden ayudar.
  • Descanse después de las comidas, pero no se acueste completamente, ya que esto puede provocar náuseas.

Experimente con diferentes alimentos.

  • Cada persona es un individuo y no todos los alimentos pueden tolerarse cuando la náusea es un problema. Trate de ser paciente y experimente con diferentes alimentos.
  • Empiece con alimentos blandos y con un olor mínimo e introdúzcalos lentamente, uno a la vez.

Evite los alimentos y comportamientos que tienden a provocar náuseas.

  • Algunos alimentos pueden provocar náuseas por razones inexplicables. Algunas de estas razones pueden ser psicológicas. Es mejor evitar estos alimentos para una nutrición óptima. El tiempo que se tarda en recuperarse de un episodio de nausea es tiempo en el que el cuerpo se está perdiendo de una buena nutrición.
  • Los alimentos que son más difíciles de digerir y permanecen en el estómago por más tiempo pueden ser desencadenantes de náuseas. Estos alimentos suelen tener un mayor contenido de grasa, como los alimentos fritos y los alimentos preparados con mucha mantequilla o aceite.
  • Los alimentos picantes no suelen ser bien tolerados.
  • Algunos comportamientos, como comer en un restaurante, pueden provocar náuseas. Si este es el caso, pida la comida para llevar y cómala en un ambiente más relajante.
  • La cafeína y fumar contribuyen a las náuseas.
  • Limite o evite fumar, y beba solo bebidas descafeinadas.

Pruebe alimentos y bebidas que contengan jengibre.

  • El jengibre es una especia que ha mostrado ser prometedora para el alivio de las náuseas.
  • Las galletas de jengibre, el refresco de jengibre, la goma de mascar de jengibre o el té de jengibre pueden ser opciones que ayuden a controlar las náuseas.
  • Hay suplementos de jengibre disponibles. Sin embargo, pregunte a su médico antes de probar un suplemento de jengibre.

Evite beber mientras come.

  • A veces, el exceso de líquido en el estómago contribuye a las náuseas.
  • Es mejor beber cualquier bebida en momentos distintos a las comidas.
  • Las mejores bebidas para elegir son agua, jugos de frutas 100% naturales sin azúcar añadido, y refrescos o bebidas gaseosas sin cafeína que ya no tengan carbonatación (que se les haya ido el gas).
  • El refresco de jengibre (ginger ale), específicamente, puede ayudar con las náuseas.

Vístase con ropa holgada y cómoda.

  • La ropa ajustada, especialmente alrededor de la sección media, puede provocar náuseas.
  • Los tejidos y telas suaves y cómodos suelen ser también más relajantes.

Manténgase hidratado si vomita.

  • Continúe bebiendo líquidos claros, incluyendo agua y otras bebidas que contengan electrolitos, como las bebidas deportivas.
  • Intente comer alimentos blandos, como galletas saladas o pan tostado.

Pregunte qué hacer si vomita poco después de tomar un medicamento.

  • Llame a su médico o farmacéutico para obtener instrucciones.

Consulte a su médico sobre terapias complementarias.

  • Algunas personas encuentran que la acupuntura, el masaje, la respiración profunda y la meditación ayudan a aliviar las náuseas.

Llame a su equipo de atención médica de inmediato si presenta efectos secundarios graves.

  • Los efectos secundarios graves incluyen:
  • Fiebre de 100.4°F (38.0°C) o más
  • Náuseas y/o vómitos con dolor abdominal o dolor de cabeza intenso
  • Vómitos con sangre (que pueden tener la apariencia de café molido)
  • Incapacidad para retener los medicamentos
  • Vómitos durante más de dos días
  • Deshidratación
Para obtener más información, puede descargar o pedir una copia de las publicaciones gratuitas de Blood Cancer United: