Aunque es poco frecuente, el daño al corazón es un posible efecto secundario del tratamiento contra el cáncer. Se ha descubierto que la radiación, algunos medicamentos y ciertos tratamientos de quimioterapia aumentan las posibilidades de problemas cardíacos y enfermedades del corazón.
Algunas formas de cáncer requieren radioterapia. Si su corazón se encuentra en el área que recibe radiación, tiene un mayor riesgo de desarrollar un músculo cardíaco debilitado que afecta la forma en que el corazón bombea (cardiomiopatía), vasos sanguíneos cicatrizados o bloqueados (enfermedad de las arterias coronarias) y ataques cardíacos. La cubierta protectora del corazón también puede inflamarse (pericarditis) o cicatrizarse (fibrosis pericárdica). También es importante tener en cuenta que la combinación de radiación y quimioterapia puede aumentar aún más el riesgo de daño cardíaco.
Los tratamientos de quimioterapia también pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas, incluyendo el debilitamiento del músculo cardíaco y latidos irregulares (arritmia). Es posible que los latidos irregulares ocurran después de comenzar el tratamiento, pero por lo general, el ritmo cardíaco vuelve a la normalidad cuando se termina el tratamiento. Ciertos tipos de quimioterapia también pueden aumentar el riesgo de presión arterial alta e incluso ataques cardíacos.
Si presenta alguno de los siguientes síntomas en los meses posteriores a su quimioterapia, por favor informe a su médico o a su equipo de atención médica:
- Dolor de pecho
- Falta de aliento (dificultad para respirar)
- Aturdimiento o mareos
- Sensación de cansancio anormal
- Pies o tobillos hinchados
- Tos o sibilancias que no paran
- Palpitaciones (sensación de que el corazón se acelera)
¡Ánimo, no se desaliente! Aunque estos factores de riesgo son reales, son poco comunes. Su médico es consciente de estos riesgos y tomará medidas para reducirlos lo más posible. No todos los medicamentos de quimioterapia conllevan el posible efecto secundario de daño cardíaco. Su médico realizará un seguimiento de la cantidad de quimioterapia que recibe y el impacto potencial en su corazón. En los últimos años, la radioterapia se ha vuelto más precisa, por lo que se daña menos el tejido sano. Consulte con su equipo de atención médica sobre su riesgo de daño al corazón.
Otras causas de daño al corazón
La quimioterapia y la radioterapia no son los únicos factores que aumentan el riesgo de sufrir problemas cardíacos. Otros incluyen:
- Obesidad
- Presión arterial alta
- Niveles altos de colesterol o triglicéridos en la sangre
- Diabetes
- Antecedentes familiares de problemas cardíacos
- Tabaquismo (fumar)
- Inactividad o no hacer ejercicio regularmente
Para reducir el riesgo de daño al corazón, mantenga una dieta saludable y balanceada con una variedad de frutas y verduras, proteínas magras y granos integrales. Intente llevar un estilo de vida activo. Pregunte a su equipo de atención médica qué tipo de programa de ejercicios es el mejor para usted. Si fuma, deje de hacerlo lo antes posible. Hable con su equipo de atención médica sobre estrategias para ayudarle a dejar de fumar.