Muchos sobrevivientes de cáncer informan que ocasionalmente tienen problemas para dormir o que no pueden dormir en absoluto (insomnio). La falta de sueño puede provocar otros problemas como fatiga, pérdida de concentración, dolores de cabeza e irritabilidad.
Para minimizar el impacto del insomnio, enfóquese en estas tres posibles soluciones: controlar otros efectos secundarios del cáncer o del tratamiento, crear una buena rutina para dormir y hablar con su equipo de atención médica.
Controle otros efectos secundarios.
Algunos efectos secundarios del tratamiento del cáncer pueden provocar dificultades para dormir. Si usted puede minimizar esos efectos secundarios, su sueño podría mejorar
Náuseas
Las náuseas pueden dificultarle el sueño, y los vómitos pueden despertarle por la noche.
- Dormir con la cabeza ligeramente elevada puede ayudarle a estar más cómodo.
- Si su médico le ha recetado medicamentos para la náusea, asegúrese de tomarlos según las indicaciones, especialmente antes de acostarse.
- Lea Consejos de nutrición para controlar las náuseas para obtener información sobre cómo manejar este problema.
Dolor
Cualquier tipo de dolor puede mantenerlo despierto por la noche y dificultar que se sienta cómodo.
- Asegúrese de tomar sus medicamentos para el dolor según las recomendaciones, especialmente antes de acostarse.
- Para obtener más información sobre cómo manejar el dolor, lea Manejo del dolor
Aumento de peso
Si ha aumentado de peso como resultado del tratamiento contra el cáncer, es posible que tenga problemas para conciliar el sueño y permanecer dormido. El peso adicional puede dificultar que se sienta cómodo. También puede hacer que lograr el sueño sea más difícil porque su cuerpo tiene que trabajar un poco más para funcionar normalmente como, por ejemplo, al regular la respiración.
- Intente usar una almohada de cuerpo entero (o almohada corporal) para tener más posiciones al dormir.
- Lea Consejos de nutrición para manejar el aumento de peso para obtener más información sobre cómo mantener un peso saludable.
Cambios hormonales
Los cambios hormonales, como la menopausia en las mujeres, pueden alterar el sueño, especialmente debido a efectos secundarios como los sofocos y los sudores nocturnos. Hable con su equipo de atención médica sobre las mejores maneras de controlar los cambios hormonales. Su médico podría recetarle medicamentos para ayudarle a controlar estos cambios.
- Las temperaturas frescas pueden ayudar a conciliar el sueño. Asegúrese de que el termostato de su dormitorio esté a una temperatura baja y de que la funda de su almohada se sienta fresca al tacto.
- Si los sudores nocturnos son un problema, compre ropa de dormir transpirable para mantenerse seco(a) por la noche.
Estrés y ansiedad
El estrés y la ansiedad pueden impedirle dormir por la noche. Puede resultarle difícil “apagar el cerebro”. Encontrar formas de afrontar el estrés y la ansiedad es muy importante.
- Disfrute de una actividad relajante todas las noches antes de acostarse para distraer su mente del cáncer. Intente hacer un crucigrama, leer un libro o escuchar música.
- Intente hacer estiramientos sencillos, yoga o meditación para despejar la mente.
En cualquier momento de su experiencia con el cáncer, es posible que desee buscar apoyo emocional. Los grupos de apoyo, los programas de acompañamiento entre pares o la terapia individual pueden ayudar a aliviar el estrés y la ansiedad. Obtenga más información sobre Emotional Support Programs (Programas de apoyo emocional).
Si se encuentra en la etapa de supervivencia, su estrés y ansiedad pueden deberse al temor de que el cáncer regrese. Lea Fear of Recurrence (Temor a la recurrencia) para obtener más información sobre cómo afrontar este miedo.
Cree una buena rutina de sueño.
Intente crear una rutina de sueño cómoda y relajante. Por ejemplo, cada noche antes de acostarse, tome un baño caliente o lea un par de capítulos de un buen libro. Si hace esto todas las noches, le enviará una señal a su cuerpo de que es hora de dormir. Lo más importante es que esta rutina funcione para usted. Aquí tiene algunos consejos para comenzar:
Consejos para crear un ambiente de sueño relajante:
- Asegúrese de que su colchón, ropa de cama y almohadas sean cómodos.
- Los olores agradables como la lavanda pueden ayudarle a dormir. Pruebe un spray de aromaterapia en su almohada.
- Compre un ventilador o una máquina de ruido blanco para acallar otros ruidos molestos.
- Apague todas las luces y use persianas o cortinas para cubrir las ventanas.
- No deje el televisor ni la computadora prendidos mientras intenta conciliar el sueño.
- Silencie todas las alertas de llamadas, correos electrónicos y mensajes de texto en su teléfono.
Consejos para dormir toda la noche:
- Intente acostarse y levantarse a la misma hora todos los días.
- Elija un refrigerio pequeño antes de acostarse, no una comida abundante.
- La digestión puede despertarlo, pero un refrigerio pequeño evitará que sienta hambre durante la noche.
- Use el baño justo antes de acostarse.
- Haga ejercicio durante el día, pero no lo haga justo antes de acostarse.
- La acumulación de adrenalina y endorfinas por el ejercicio dificulta la relajación.
- Limite las siestas durante el día a no más de 30 minutos.
- Evite la cafeína, el alcohol y los productos de tabaco.
Consulte con su equipo de atención médica.
Siempre consulte con su equipo de atención médica si tiene insomnio o dificultad para dormir. Su médico puede recomendarle medicamentos recetados o productos para dormir de venta libre para ayudarlo a conciliar el sueño y a dormir plácidamente. No tome ningún medicamento sin consultar primero con su equipo de atención médica. Algunos productos para dormir pueden crear hábito, así que tómelos únicamente según las indicaciones de su médico.