Riesgo de desnutrición
La desnutrición ocurre cuando una persona no come o absorbe suficientes calorías ni los nutrientes clave necesarios para el funcionamiento saludable del cuerpo. Los pacientes con cáncer que están desnutridos corren un mayor riesgo de complicaciones de salud, hospitalización, infecciones, pérdida de fuerza muscular y mala calidad de vida. Los pacientes desnutridos pueden necesitar retrasar, cambiar o detener el tratamiento contra el cáncer.
Para disminuir el riesgo de desnutrición, intente evitar perder peso durante el tratamiento a menos que su equipo de atención médica le indique lo contrario
Informe a su equipo de profesionales médicos sobre cualquier pérdida de peso, disminución del apetito o efectos secundarios que le dificulten comer.
Es común que ocurran cambios en el apetito durante el tratamiento contra el cáncer. La pérdida del apetito puede ser causada por el cáncer mismo, el tipo de tratamiento recibido (quimioterapia y/o radiación), otros medicamentos, emociones, dolor, fatiga, así como por otras condiciones o problemas que pueden interferir con la digestión. Una buena nutrición es una necesidad antes, durante y después del tratamiento. Los siguientes son algunos consejos para optimizar la nutrición mientras sobrelleva la pérdida del apetito:
Controle cualquier otro efecto secundario relacionado con la nutrición que pueda contribuir a la pérdida del apetito.
- Las náuseas, los vómitos, la diarrea, el estreñimiento, la sequedad de la boca, el dolor en la boca, la dificultad para tragar y la acidez estomacal pueden provocar la pérdida del apetito.
- Hable con un dietista registrado y su equipo de atención médica para obtener ayuda con cualquiera de estos efectos secundarios. Es importante obtener ayuda para controlar cualquiera de estos efectos secundarios a fin de aumentar el apetito
Tome nota de cuándo es mejor su apetito.
- Para algunas personas, esto es por la mañana y el apetito disminuye a lo largo del día. Para otras personas, puede ser lo contrario.
- Cuando se sienta bien, coma la mayor cantidad de alimentos nutritivos posible en caso de que no se sienta bien más tarde.
- No limite ni restrinja la ingesta de alimentos cuando tenga buen apetito.
Coma de 5 a 6 comidas pequeñas al día y consuma refrigerios en cualquier momento.
- Las cantidades pequeñas de comida suelen ser más fáciles de digerir y son más suaves para el estómago. A menudo es más fácil satisfacer mejor las necesidades nutricionales mientras se combate la pérdida de apetito consumiendo cantidades más pequeñas de comida con mayor frecuencia
Mantenga bocadillos saludables a la mano y no pase más de tres horas sin comer.
- Empaque una nevera portátil o una bolsa de almuerzo térmica para llevar cuando tenga que hacer viajes más largos o para citas médicas cuando el tiempo de espera sea variable.
- Guarde pequeños recipientes de fruta, fruta deshidratada, mezcla de frutas secas y semillas (trail mix), botellas pequeñas de jugo, yogur, queso, galletas integrales, cereales, barras de granola y otros alimentos portátiles que sean fáciles de comer y requieran poca o ninguna preparación.
- Siempre mantenga los bocadillos visibles y disponibles como recordatorio de que es importante comer para darle al cuerpo los nutrientes que necesita.
Si la comida no es apetecible, toma una bebida nutritiva en su lugar.
- Un batido o smoothie alto en proteínas puede tener tantas calorías como una comida pequeña o un refrigerio grande.
- Tenga a la mano un suplemento nutricional líquido listo para beber cuando la comida no sea apetecible.
- Los batidos, smoothies o batidos de proteínas se pueden preparar con yogur, leche, helado, proteína en polvo, fruta y otros ingredientes usando una licuadora. Tenga estos ingredientes disponibles para los momentos en que una bebida le apetezca más que una comida.
Beba líquidos entre comidas.
- A veces, beber líquidos con las comidas hace que el estómago se llene más rápido. Esto evita que coma lo suficiente y maximice la nutrición de sus fuentes de alimentos.
- Si la sensación de saciedad temprana (sentirse lleno) es un problema, intente esperar a beber líquidos hasta después de una comida y no beba ningún líquido durante al menos 30 minutos antes de una comida.
Añada calorías y proteínas a los alimentos para potenciar su contenido nutricional.
- Hay maneras de añadir proteínas y calorías a los alimentos que ya consume regularmente.
- Añada una medida de proteína en polvo a un batido o licuado.
- Añada grasas saludables como aceite de oliva, nueces o mantequilla de nueces a las recetas y otros platos para aumentar el contenido calórico.
- Pregunte a un dietista registrado por otras sugerencias sobre cómo incrementar el contenido de proteínas y calorías de los alimentos.
Haga ejercicio o realice alguna actividad física al menos una hora antes de una comida.
- El ejercicio regular puede ayudar a aumentar el apetito.
- Consulte a su equipo de atención médica antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.
- Salga a caminar por veinte minutos antes de sentarse a comer.
Acostúmbrese a comer un refrigerio antes de acostarse.
- Un refrigerio fácil de digerir como yogur y fruta, queso y galletas saladas, o mantequilla de maní y galletas saladas es una manera fácil de obtener un poco de nutrición adicional sin afectar el apetito para la próxima comida.
- Si el reflujo o la acidez estomacal son un problema, coma este refrigerio al menos una hora antes de acostarse.
Las emociones suelen estar relacionadas con el apetito. Hable con su equipo de atención médica sobre cómo manejar su bienestar emocional.
- La depresión, la ansiedad, el miedo y el estrés pueden afectar el apetito.
- Los profesionales de la salud capacitados, como trabajadores sociales y psicólogos, pueden ayudarle a manejar estas emociones.
- Los grupos de apoyo son otro recurso que puede ayudarle a procesar estas emociones.