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Consejos nutricionales para sobrellevar los cambios en el gusto y el olfato

Es muy normal que los alimentos y las bebidas huelan o sepan de manera diferente a como lo hacían antes de comenzar el tratamiento contra el cáncer. Hay una variedad de razones por las que esto puede estar ocurriendo, incluyendo el tipo de tratamiento que se recibe, el tipo de cáncer que se está tratando y posiblemente problemas dentales. Si se sospecha algún problema dental, es importante que se aborde el problema antes de comenzar cualquier tratamiento contra el cáncer.    

Los cambios en el gusto y el olfato que ocurren no son permanentes y lo más probable es que vuelvan a la normalidad después de que se complete el tratamiento. El tiempo que esto tomará varía de persona a persona. Dado que una buena nutrición es vital durante el tratamiento contra el cáncer, es importante no dejar que estos cambios impidan comer alimentos saludables. Aquí hay algunos consejos y sugerencias para ayudar a aliviar algunos de los cambios que pueden ocurrir en el gusto y el olfato durante el tratamiento contra el cáncer. 

  Anote qué alimentos y líquidos saben y huelen diferente. 

  • Cualquiera de los cuatro sabores (salado, dulce, amargo y ácido) o todos pueden verse afectados. 
  • Es común que las carnes sepan especialmente amargas. 
  • A veces, un sabor es específicamente más pronunciado. Por ejemplo, todo puede saber muy salado o los alimentos dulces pueden saber tan dulces que no resulten apetecibles. 
  • Preste atención a los cambios en el gusto para poder aplicar estos consejos de manera adecuada. 

  Cuide de su boca y sus dientes. 

  • Los problemas dentales pueden afectar el gusto, así que visite a su dentista antes del tratamiento. 
  • Enjuáguese bien la boca antes de comer usando agua sola o una mezcla de bicarbonato de sodio y agua salada (1 cuarto de galón de agua, 1 cucharadita de bicarbonato de sodio y ¾ de cucharadita de sal). 
  • A veces, los medicamentos, los fármacos de quimioterapia y la radiación causan la formación de una capa o película dentro de la boca, lo que afecta a las papilas gustativas. Enjuagarse la boca puede ayudar a limpiar esta capa. 
  • Después de las comidas, enjuáguese con un enjuague bucal sin alcohol o con la mezcla de bicarbonato de sodio y agua salada. 

 Si las carnes saben amargas o no son apetecibles, pruebe fuentes de proteína alternativas como huevos, frijoles, queso o nueces.  

  • Si la carne de res sabe amarga, pruebe pollo, pavo o pescado.  
  • Los adobos que son dulces a menudo pueden contrarrestar el sabor amargo de algunas carnes.  
  • Otras fuentes de proteína para probar son los huevos, el queso, las nueces o los frijoles.  
  • Es importante encontrar alimentos ricos en proteínas que sean apetecibles para satisfacer mejor las necesidades proteicas del cuerpo. 

 Intente mantener los olores al mínimo. 

  • No cocine nada que requiera mucho tiempo de cocción en la casa donde la persona que recibe tratamiento pasa la mayor parte de su tiempo. 
  • Use tazas con tapas y pajitas (o popotes/pitillos) para limitar el olor de cualquier líquido que no sea apetecible. 
  • Sirva los alimentos a temperatura ambiente. Las comidas calientes suelen tener un olor más fuerte que las comidas frías. 

 Limite la exposición a los metales. 

  • Coma usando utensilios de plástico en lugar de metal. 
  • Prepare y almacene los alimentos en recipientes y sartenes de vidrio. 
  • Entre comidas, los sabores ácidos como la limonada o las golosinas ácidas pueden ayudar. Los caramelos o chicles de menta también pueden proporcionar algo de alivio. 
  • Los sabores ácidos o amargos pueden ser más apetecibles. Pruebe los alimentos a base de cítricos y vinagre. Sazonar los alimentos de manera diferente y más fuerte puede ayudar a enmascarar el sabor metálico. Pruebe la salsa barbacoa, los aderezos para ensaladas, el kétchup, la mostaza, el relish, la cebolla, el ajo, el romero, el jengibre, el chile en polvo, la albahaca, el orégano, el estragón, el curry y el comino.

No tema probar comidas nuevas. 

  • A veces, los alimentos que no le gustaban antes del tratamiento contra el cáncer se vuelven más apetecibles a medida que cambian los gustos. 
  • No se sorprenda si sus comidas favoritas no saben igual que antes.  
  • Sea paciente, ya que estos cambios suelen ser temporales.  
  • Intente dar prioridad a una buena nutrición y abastezca su casa con una variedad de alimentos saludables. 
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